Los emails van directos al ego
Resultan siempre más duros de lo que realmente el remitente quiere señalar. Nunca, además, continuar una discusión por email. Que si me dijiste, que si como siempre, que si me entendiste mal, que si fuiste tú que no sabes escribir,....Si quieres pegarle un chillido por una gran ofensa, le llamas, o te levantas y vas a verle, pero nunca por email.
Por eso, las protestas o peticiones: a la cara o por teléfono. Los emails siempre agradables, y finalizando con frases como
"Un saludo y muchas gracias."





